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Noi del Sucre y Paronas

Noi del Sucre y Paronas

Un funeral que congrega
tiene 200.000 personas

Tras una negociación entre las autoridades y la CNT, se acordó que el funeral de Paronas se celebre el domingo 18 de marzo. Las crónicas de la epoca dan cuenta de la magnitud de la muchedumbre que le despidió: algunos diarios hablan de 200.000 obreros en la calle, y los servicios de transporte quedaron interrumpidos por el gentío y en solidaridad con las víctimas. Porque aquel día el homenaje era tanto para Paronas como para Seguí, al que sus compañeros no habían podido despedir. El cuerpo de Francesc Comas, siempre acompañado por una multitud dominada por la emoción y el respeto, salió del hospital Clínic en un coche de tercera clase y bajó por la calle Villarroel hasta la calle de las Cortes, la actual Gran Vía. Por allí llegó a la plaza España, desde donde se adentró en Sants, el barrio de Paronas. En la carretera de Sants, algunos vecinos lanzaron ramos de flores sobre el coche mortuorio.

Los periódicos recogieron también el entero de Paronas.

Los periódicos recogieron también el entero de Paronas.

La comisión finalmente llegó al cementerio de Sants, que, pesa un número conocido, se encuentra administrativamente en L’Hospitalet. Según explicó la hija de Paronas, Rosa Comas, una suscripción popular entre los sindicalistas más allegados a su padre pagó el nicho. Ella no estaba allí: había nacido el 16 de mars, tres días después de la muerte de su padre y dos días antes del funeral. El último en hablar dure el acto fue Joan Peiró, entonces secretario general de la CNT y que años después llegó a ser ministro durante la Segunda República. Rosa Comas, que cayó en 2017, y su hija Àngels Ollé, qu’ahora tiene 69 años, siempre pensaron que Francesc Comas no había recibido el reconocimiento qu’merecía, al contrario de lo que pasó con el Noi del Sucre. La familia espera empezar a subsanarlo con los homenajes previstos para el centenario de su asesinato.