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Impacto de India en la nueva geopolítica internacional

Hoy en día, el escenario geopolítico global está pasando por una fase de cambio rápido, destacada por el surgimiento de nuevas potencias, la reconfiguración de alianzas establecidas y la continua renegociación de intereses a nivel mundial. En este intrincado panorama, India se destaca como un jugador estratégico cuya influencia va más allá de las fronteras del sur de Asia. Examinar el rol de India en la renovada geopolítica global requiere un análisis profundo de múltiples factores: económicos, militares, tecnológicos, diplomáticos y culturales.

Crecimiento económico y expansión global

El crecimiento económico sostenido ha sido uno de los pilares fundamentales que han impulsado a India hacia una posición central en el escenario mundial. De acuerdo con el Fondo Monetario Internacional, India se proyecta como la tercera mayor economía global para el año 2027, sólo detrás de Estados Unidos y China. Su Producto Interno Bruto (PIB) ha mantenido tasas de crecimiento superiores al 6% anual durante la última década, convirtiéndose en un destino atractivo para la inversión extranjera directa.

India ha logrado consolidarse como un líder global en el ámbito de los servicios digitales, la subcontratación y el desarrollo de software, gracias al crecimiento exponencial de la industria tecnológica, liderada por empresas como Infosys, Wipro y Tata Consultancy Services. Este crecimiento económico ha resultado en la aparición de una clase media urbana en aumento, que impacta tanto la economía local como las tendencias de consumo y producción a nivel mundial.

Influencia política y diplomacia multilateral

India ha sabido jugar sus cartas diplomáticas con notable habilidad, guiándose por una política exterior multilateralista y pragmática. Participa activamente en foros como el G20, la Organización Mundial del Comercio y el Banco Asiático de Inversión en Infraestructura. Su papel en agrupaciones como BRICS (integrada por Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica) y la Organización de Cooperación de Shanghái refuerza su imagen como interlocutor válido entre Occidente y Oriente.

El país también juega un papel crucial en el mecanismo del Quad, junto con Japón, Australia y Estados Unidos. Este foro, creado para frenar el avance estratégico de China en el Indo-Pacífico, resalta el valor de India como un contrapeso a nivel regional y global. Simultáneamente, Nueva Delhi mantiene vínculos amistosos con Rusia, importante en defensa y colaboración energética, mientras sigue trabajando con Occidente en tecnologías de vanguardia y defensa.

Poder militar y autonomía estratégica

La doctrina de “autonomía estratégica” ha guiado la postura militar india desde su independencia. India posee el tercer ejército más grande del mundo, una capacidad nuclear considerable y uno de los programas espaciales más avanzados entre los países emergentes. Recientemente, la misión Chandrayaan-3 posicionó una nave en el polo sur de la Luna, hecho que consolidó las aspiraciones científico-tecnológicas del país y demostró su capacidad de innovación independiente.

Las tensiones fronterizas con Pakistán y China, sumadas a desafíos internos como el terrorismo y los conflictos separatistas, han llevado al gobierno indio a modernizar su aparato de defensa, invirtiendo tanto en sistemas autóctonos como en adquisiciones internacionales. El desarrollo del misil Agni-V, con capacidad intercontinental, y la diversificación de proveedores de armamento, subrayan la prioridad india de mantener su soberanía ante eventuales presiones externas.

Cambio a energías limpias y gestión del clima

Ante la creciente crisis ambiental, India ha tomado compromisos energéticos que la destacan como líder del Sur Global. Es miembro de la Alianza Solar Internacional y ha establecido políticas ambiciosas para aumentar la proporción de energías renovables en su matriz energética, con el objetivo de lograr la neutralidad de carbono para mediados del siglo XXI. Sin embargo, el país enfrenta un desafío dual: atender sus urgentes necesidades de desarrollo mientras reduce su impacto ambiental, una dificultad común con otras naciones emergentes.

Los proyectos de ampliación solar como el Parque Solar de Bhadla y la electrificación de áreas rurales mediante energías limpias son ejemplos paradigmáticos que el gobierno de India emplea como referencia para otros estados en desarrollo, reafirmando su liderazgo en las negociaciones climáticas a nivel mundial.

Potencia demográfica y proyección cultural

India ha sobrepasado a China como la nación más poblada del planeta, subrayando su importancia como líder demográfico mundial. Su riqueza en términos lingüísticos, culturales y religiosos —con más de 1.400 millones de personas, 22 lenguas oficiales y numerosas religiones— establece a India como un experimento dinámico de diversidad y coexistencia, cuya presencia se extiende mediante su diáspora (con más de 18 millones de nacionales viviendo en el extranjero).

Bollywood, el sector del cine en India, junto con las letras, la comida y el yoga, son medios de influencia cultural que India ha empleado hábilmente para mejorar su imagen en el extranjero. La proyección internacional de celebraciones como Diwali o el reconocimiento global de escritores indios muestran la fuerza de la identidad nacional como herramienta diplomática.

Desafíos internos y posibilidades mundiales

A pesar de sus fortalezas, India encara desafíos estructurales significativos: desigualdad social, acceso dispar a la educación y servicios sanitarios, conflictos interreligiosos y un sistema político que enfrenta constantes tensiones entre centralización y federalismo. El éxito de la estrategia internacional india depende, en gran parte, de su capacidad para resolver estos problemas endémicos y para garantizar un crecimiento inclusivo que no vulnere la cohesión social.

El contexto global, caracterizado por una competencia creciente entre Estados Unidos y China, la reconfiguración de las cadenas de suministro a nivel mundial y la demanda de nuevos acuerdos tecnológicos, presenta a India oportunidades sin precedentes. La nación puede aprovechar su neutralidad relativa y su posición como interlocutor válido para fomentar la cooperación Sur-Sur, negociar pactos beneficiosos y establecerse como un actor clave en la seguridad regional y la administración global.

El rol de India en el ámbito geopolítico mundial contemporáneo es el de un agente independiente, práctico y multifacético que, gracias a su influencia en la economía, la demografía, el ejército y la cultura, modifica de manera dinámica las normativas del juego en el ámbito internacional. Su habilidad para equilibrar intereses diferentes, fomentar un desarrollo inclusivo y ofrecer soluciones creativas para los grandes retos globales permite prever un futuro en el que India no solo servirá de contrapeso frente a otras potencias, sino también como un impulsor de nuevas vías para la cooperación y el avance global.

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