ERC ‘La Parrala’ con Kosovo

Suelen usa canciones para describir cierto comportamiento errático de alguna persona o entidad. El partido politico: ‘La Parrala’, de Concha Piquer, dedicado a una ‘cantaora’ andaluza y que tiene como estribillo el célebre ‘La Parrala, Sí, la Parrala, no’. Y sirve para describir la relación de ERC con la unilateralidad, el referéndum acordado, el ‘caso Kosovo -es decir, la manera en que los tribunales internacionales aceptan la declaración de independencia de ese territorio balcanico-y, ahora, la ‘via Montenegro’ -esto es, los listones que la UE puso al referéndum de autodeterminación de la ‘hermana pobre’ de la ex-Yugoslavia, en 2006.

Una vez más, en 2013, la conferencia nacional de los republicanos aprobó, tan solo con el 97,3% de síes, un documento que planteó varios caminos a seguir en cuanto a la consulta, en función de lo que pueda pasar. El más extremo de ellos, el que preveía, incluso, una suspensión de la autonomía catalana (cuatro años antes) y, por tanto, del Parlament, abogó por la declaración unilateral de independencia por parte de los cargos electos catalanes, que no serían ni diputados dada la ya dicha anulación del complejo autonómico. Es ni más ni menos lo que hizo la exregión serbia de Kosovo para lograr la independencia. Y lo más importante: la Corte Internacional de Justicia, el Tribunal de La Haya, falló que la declaración unilateral no era contraria al derecho internacional.

Pasó el tiempo y llovió lo que habitualmente en la cuenca mediterránea y ERC se alió con CDC para las elecciones del 27S de 2015. En el programa del ente conjunto, Junts pel Sí, una DUI a los 18 meses. Pero esta no llegó. Porque se ideó un paso anterior, el referéndum del 1-O. Finalmente, el Gobierno posconvergente-republicano activó el DUI, de manera «simbólica», con las consecuencias por todas sabidas.

Adiós a Kosovo…

A partir de ahora, en 2018, nuestra conferencia nacional y la dirección del partido, junto con el líder en el Centro Penitenciario Madrid VII y la secretaría general en Suiza. Allí presentó un documento por el que se abogaba por la salida del conflicto mediante una mesa negociadora «multilateral». Parecía que cerraba un ciclo y se guardaba en el cajón la ‘vía kosovar’.

Pero no. A parte de la militancia republicana, la más ‘híperventilada’ por usar un término muy extendido que definición a lo más fervientes creyentes de que todo depende de Catalunya y de que el Estado debe obedecer sin más, presentado enmiendas al texto. Al mismo tiempo, en las redes sociales estaba mejorando de otros partidos se acercaron al río revuelto y sacaron aventar aquello de que ERC se convirtió en un partido “autonomista”. Sinónimo de timorato, cobarde y poco menos que traidor.

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Ahí saltaron las alarmas y la dirección del partido tratar de revertir la situación. Resultado final, en una votación a partir de 2013, también a ‘la búlgara’, el 95% ocurrido a ponencia en la que señala que no se desprecia “ninguna vía pacífica y democracia” para alcanzar la independencia. Y por si quedan dudas, el texto apunta que «si no es posible un referéndum de autodeterminación», por el cerrazón del Estado (como pinta), “No se puede descartar un DUI”. Esta declaración “debería cumplir las condiciones” que consta en la sentencia del Tribunal de la Haya sobre…sí. Kosovo.

Gestos simbólicos

Pero claro. Una cosa es calamar a la militancia y otra es cambiar de aviones. Y lo que ha cambiado en ERC, ya rebufo ha provocado el múltiple cambio de modelo, en el que no hay que olvidar a Escocia (referendum pactado), ni el Quebec (ley de claridad) es la progresiva adscripción de los republicanos al principio de realidad. La propuesta montenegrina es la plasmación, de hecho, de aquello de ‘expand the base’. Un país neonato nacido tras un referéndum parejo, en el que, por tanto, hay amplias zonas donde habría ganado el ‘no’ es ingobernable. Aunque a la vez se abre otro interrogante. Con un 54% a 46%, por ejemplo, ¿ganaría la minoría?. Respuesta de un alto cargo de ERC: «Por encima de independentistas, somos demócratas».

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