El cambio climático está provocando accidentes en el sector agrícola  Ciencias económicas

El cambio climático está provocando accidentes en el sector agrícola Ciencias económicas

Trabajadores temporales trabajando en una vendimia en la localidad de Lapuebla de Labarca, en Rioja Alavesa.David Aguilar / EFE

Fenómenos meteorológicos extremos registrados desde principios de este año, como el frío intenso provocado por la tormenta Philomena o el granizo generalizado en primavera, que las aseguradoras atribuyen al cambio climático, ha provocado accidentes en el sector agrícola. Según datos preliminares de las empresas integradas en Agroseguro, el ratio de siniestralidad ha aumentado hasta un récord de 800 millones de euros en junio, frente a más de 600 millones en 2019 y 2020 y 740 millones en 2018. El importe de las primas de riesgo en 2021 es de 638 millones. , lo que implica la necesidad de recurrir a fondos del Consorcio de Compensación. Esta situación de siniestros y primas se ha repetido en ocho de los diez años de la última década.

2021 ya es el año más negro de accidentes en el campo, incluso peor que los períodos de sequía. En Enero Philomena Provocó fuertes heladas en casi 400.000 hectáreas en la producción de frutas, cítricos, uva, hortalizas, almendras y, en menor medida, en el olivar, con una siniestralidad de 339 millones. En los meses siguientes continuaron las heladas en los frutos y viñedos desde Castilla-La Mancha hasta La Rioja, Duero y Galicia, a lo que se sumó el granizo temprano. Al 31 de mayo, la siniestralidad ya era de 711 millones, a los que se sumaron otros 72 millones por granizo solo en junio, con parte de la cosecha aún intacta en la mitad norte.

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Según Agroseguro, el cambio climático ha tenido un impacto negativo significativo en el campo en los últimos años. Fenómenos como el granizo aparecen antes de lo habitual, incluso a partir de marzo y abril, duran más y han pasado de zonas muy localizadas a zonas mucho más extensas, con mayor virulencia y efectos más nocivos. También se ha incrementado la frecuencia de otros fenómenos, como gotas frías, cambios de temperatura muy bruscos o la aparición de heladas severas en el norte y centro de la península y granizo en el este o sur.

La sequía sigue siendo uno de los mayores riesgos y causas de accidentes, con los mayores daños. Los datos procesados ​​por los técnicos consideran que en el pasado este era un fenómeno que solía registrarse cada cinco años (2004-2005, 2011-2012), mientras que hoy tiende a repetirse cada dos años, como sucedió en 2016-17. Campaña. y 2018-19.

Junto a las ayudas a los pagos directos de la Política Agrícola Común (PAC), que representan más del 26% de la renta media de una explotación, el seguro agrario es la única herramienta en manos del sector para asegurar la rentabilidad de su negocio, una vez casi desmantelado por la UE. parte de los mecanismos de regulación del mercado. De ahí la fidelidad del agricultor, que se refleja en dos datos: por un lado, el nivel de contratos de pólizas casi se ha mantenido en los últimos años, pasando de unos 490.000 hace una década a los 420.000 actuales pese al fuerte aumento de las primas adeudadas. de suficientes subvenciones. Por otro lado, entre 2016 y 2020, el capital aportado aumentó de menos de 13.000 millones a más de 15.000 millones sobre el valor de la producción agrícola final de 31.000 millones de euros. La producción ganadera final sigue siendo de 20.000 millones, pero los niveles de seguros son bajos en estos sectores.

En los últimos años, las subvenciones a los seguros del Ministerio de Agricultura se han congelado en 211 millones de euros, además de recortes en la financiación de las comunidades autónomas. En la actual legislatura, esta cifra fue insuficiente para cubrir toda la demanda, lo que provocó un aumento de las primas. La agricultura ha respondido, aunque con retraso, con préstamos extraordinarios y finalmente este año ha aumentado la financiación a 250 millones, recursos a los que se suman autonomías en montos muy distintos.

En el futuro, las compañías de seguros están convocando a un debate sobre esta herramienta clave para asegurar la rentabilidad de la finca, con más respaldo y garantías públicas. Desde el sector, la Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos (UPA) exige mayores modificaciones y que no sea el agricultor quien pague los platos rotos por el cambio climático. Desde un principio, consideró que deberían suprimirse las primas de penalización cuando la siniestralidad en la explotación no se corresponda con la mala práctica del agricultor sino con los riesgos de una zona por factores externos.

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