detección más precoz y nuevos tratamientos

22/05/2023 a las 16:56

ES


El Barcelona Beta Brain Research Center (BBRC) crea un ‘workshop’ internacional y destaca el avance que suponen los biomarcadores en sangre

El futuro de en búsqueda de alzheimer pasa por los biomarcadores en sangre, esas moléculas presentes en la sangre y otros tejidos que indican la existencia de esta fermentación y otras neurodegenerativas. Los biomarcadores pueden indicar el riesgo de una persona a desarrollar la enfermedad pero, además, puede facilitar la llaves en el campo del diagnostico temprano para encontrar nuevos tratamientos.

Esta es la principal conclusión del 6ª edición del ‘taller’ sobrios biomarcadores para enfermedades neurodegenerativas impulsadas por el Centro de Investigación Cerebral Beta de Barcelona (BBRC), el centro de investigación de la Fundación Pascual Maragall, University College London y Universidad de Göteborg (Suecia).

«Heno muchos tipos de biomarcadores. Los tres que mas utilizamos son los del cefalorraquideo liquido (en sangre), los de neuroimagen (resonancias y TAC) y análisis de sangre general. Estas son las cuatro cosas que se hacen a una persona consultada por alguna posible enfermedad neurodegenerativa a un servicio de neurología», explica Marc Suárez-Calvet, neurólogo de la Fundació Pasqual Maragall y del Hospital del Mar.

Además, como añade Suárez-Calvet, hay una prueba especifica para detectar el alzheimer: el punción lumbar. «Es este el punto de referencia para diagnosticar la enfermedad de alzhéimer», señala este neurólogo. Según él, la novedad de los últimos años es que «because» that hacer lo mismo en la sangre, en vez de con una punción lumbar. «Esto aún está en investigación -añade-. Estamos trabajando para ver cuándo se implementará en los hospitales».

Expertos internacionales

El ‘workshop’ de biomarcadores del BBRC, que desentraña la semana pasada y cuyas conclusiones han sido publicados este lunes, reunidos por primera vez en Barcelona a más de 80 expertos internacionales en biomarcadores de imagen, fluidos y para digital encerrado en enfermedades neurodegenerativas, con especial foco en el alzheimer. Además, han participado en él unos 60 estudiantes de doctorado de 11 países.

«En los próximos años habrá un cambio de paradigma en el abordaje de la fermentación. Por un lado, tendermos mejores biomarcadores paradetector de forma muy precoz allí especificó alzheimer. Además, habra nuevos tratamientos que, aunque no curan la fermedad, ha ayudado ha frenado el progreso de deterioro cognitivo», avanza este neurólogo.

De momento, no hay cura de la enfermedad y los tratamientos únicos que hay son para paliar los síntomas. Las entidades y expertos en general tienen mucha esperanza en el lecanemab, el nuevo fármaco ya aprobado en EEUU que ralentizar en un 27% el deterioro cognitivo de alzheimer. Es el primer fármaco para esta fermentación que aparece desde 2003.

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