Una nueva forma de ver Las Hilanderas, tal como las pintó Velázquez  Cultura

Una nueva forma de ver Las Hilanderas, tal como las pintó Velázquez Cultura

Presentación del nuevo marco de “Las Hilanderas”, de Diego Velázquez, en la imagen, Javier Solana, Presidente del Real Consejo del Museo del Prado.Víctor Sainz

Cuando los visitantes del Museo del Prado contemplan Hilanderos, de Diego Velázquez, se topará con la creación original, sin los añadidos realizados en el siglo XVIII, que hicieron que la escena pareciera más remota y adquiriera un aire más tradicional que mitológico. Para lograr esto, se instala en la obra un gran panel móvil con un nuevo marco, lo que reduce la imagen a la versión original. Cuando un experto quiere analizar el cuadro completo, puede acceder a él gracias a un mecanismo sencillo, como si abriera una caja fuerte, que da paso a todo el tapiz.

El trabajo es de 167 centímetros por 250 centímetros, frente a los 220 por 289 centímetros que se han visto hasta ahora. La primera ampliación consistió en añadir una cinta en la parte superior del cuadro que muestra el arco y el óculo, así como dos cintas en la parte inferior derecha e izquierda. Desde 2017, la institución ofrece un sistema que respeta la producción original del artista y permite un fácil acceso a toda la obra. El resultado es un proyecto que permite la integración estética en la habitación y añade conservación preventiva y sostenible: se eliminan productos nocivos para preservar el trabajo, se utilizan materiales reciclables, y ahora hay una manta ignífuga y un marco que no proyecta sombra.

Miguel Falomir, director del Museo del Prado, con Javier Solana, presidente del Real Patronato del museo.
Miguel Falomir, director del Museo del Prado, con Javier Solana, presidente del Real Patronato del museo.Víctor Sainz

Esta es la primera acción del proyecto. Formando el Prado, que cuenta con el apoyo de la organización filantrópica Amigos Americanos del Museo del Prado, gracias al patrocinio de la Fundación American Express, que tiene como objetivo dotar de nuevos marcos para las obras en la pinacoteca y mejorar la presentación de las colecciones. En rueda de prensa celebrada el lunes en las instalaciones, Andrés Úbeda, subdirector de conservación del Museo Nacional del Prado, dijo que era un prototipo de un “pionero en el mundo”: “No existe otro modelo de este tipo”. Eso es más que un marco “. Por otro lado, recordó que las creaciones suelen ser modificadas en las colecciones reales: “En el siglo XVIII, el eje de esta obra se desplazó, las líneas verticales causan cierta confusión a quienes miran el cuadro”. La razón de estas adiciones fue puramente decorativa, se necesitaban pinturas más grandes para llenar las paredes del Palacio Real.

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Úbeda defiende que la nueva versión cambiará las sensaciones de los visitantes, ya que todas las cifras pasarán a primer plano. En Hilanderos, los personajes principales están en el fondo: la diosa Paladas con un casco, discutiendo con Arachne y los dos compiten por sus habilidades con el tapiz. Detrás de ellos se puede ver un tapiz que se reproduce La violación de Europa un cuadro que Tiziano pintó para Felipe II. Esta es una de las historias eróticas de Júpiter, el padre de Paladas, a quien Arachna se atrevió a tejer, lo que sirvió de excusa para que la diosa la convirtiera en araña. Velázquez realizó este cuadro entre 1655 y 1660, última etapa de su carrera, y fue propiedad de Pedro de Arce – Montero del rey Felipe IV -. Ingresó en las colecciones reales en el siglo XVIII y formó parte de un selecto grupo de obras colgadas en el Real Museo del Prado cuando abrió al público en 1819.

Javier Solana, presidente del Real Patronato del museo, agradeció a las dos instituciones participantes su apoyo y colaboración: “Hacen más rico al Prado”. El director financiero de American Express Europa, Thomas Fernández, mencionó que “desde el siglo XIX están al servicio del patrimonio porque tiene un gran valor”. “Nuestra empresa tiene más de siglo y medio de servicio en la sociedad”, dijo sobre la empresa, que financia organizaciones sin fines de lucro (ONG) que buscan preservar y mantener sitios históricos; que realizan actividades educativas; o que trabajan para promover el servicio comunitario. En este caso, colaboraron con los Amigos Americanos del Museo del Prado, fundación americana cuya misión es apoyar a Prado y animarle a que se haga famoso en su país a través de proyectos. Christina Simmons, su CEO, enfatizó “el compromiso y la sensibilidad de American Express Europe para apoyar la cultura”.

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