Telemadrid: Ayuso: retórica y hechos  Opinión

Telemadrid: Ayuso: retórica y hechos Opinión

La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, durante una rueda de prensa tras su encuentro con Pedro Sánchez en La Moncloa.Jesús Helin / Europa Press

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Isabel Díaz Ayuso consiguió una aplastante victoria en las elecciones autonómicas de Madrid del 4 de mayo con una estrategia fuertemente centrada en presentarse como la gran campeona de la implacable oposición del gobierno de Pedro Sánchez. El viernes, con motivo de su encuentro con el mandatario, profundizó este compromiso al rechazar frontalmente las políticas del Ejecutivo y la retórica apocalíptica. Se opuso a iniciativas de distinta índole, en algunos casos relacionadas con sus competencias, en otros dejando por completo el perímetro de acción habitual a un líder regional; Advirtió que el orden constitucional estaba en riesgo y que “si se le da todo el poder al gobierno, dinamizará el sistema democrático”; incluso confirmó que Madrid ofrecería “protección” a “todo español necesitado” – expresan que, mutatis mutandisNo iría en contra de la ruptura de Yugoslavia en la década de 1990. Afirma que “el deterioro de las instituciones, la libertad y la igualdad en España es muy grave”. Sin duda, la política del gobierno está sujeta a serias críticas y existen argumentos válidos para rechazar los indultos o armonizar la tributación regional. Pero, como en otras circunstancias, tal nivel de hipérbole es confuso. Cabe preguntarse si es más útil para los intereses de la comunidad o para quienes la apoyan.

De todos modos, ahí es donde va la retórica. En cuanto a los hechos, el día anterior -sobre todo en lo que se refiere al deterioro de las instituciones y las libertades- la Asamblea de Madrid aprobó con los votos del PP y la abstención de Vox una ley que permitiría a Ayuso hacerse con el control de Telemadrid, derogando la normativa anterior. lo cual, requiriendo una mayoría de dos tercios para nombrar a la gerencia de la cadena, proporcionó un buen cortafuegos contra la subordinación del director ejecutivo de turno. Cabe recordar que Ayuso defendió como relator adjunto en la comisión parlamentaria en 2015 la ley, que tiene seis años de vigencia y que permitió que la estructura pública recuperara la confianza, la estabilidad de la ciudadanía y el presupuesto.

La fórmula que ha introducido el PP es crear la figura de un administrador interino que asuma el mando en caso de que no se llegue a un difícil consenso entre los grupos parlamentarios. Este cargo es elegido por el gobierno regional y su aprobación requiere solo la mayoría absoluta de la Cámara. La nueva ley también añade una disposición adicional a la inversa del límite de cuatro años del mandato del Director General en comparación con los seis actuales. Por tanto, en cuanto la norma entre en vigor este sábado, tras su publicación en el Diario Oficial, el actual director deberá ser sustituido de forma inmediata. Este último punto suscita serias dudas legales.

Ayuso tiene un mandato claro para recortar impuestos e implementar medidas débiles para controlar la pandemia en la hospitalidad y la vida nocturna. Es dudoso que lo tenga por este atentado a la independencia del canal público autonómico, que no había anunciado claramente en su campaña. Sería deseable, además de cultivar su afán de proyección política en clave nacional, que se dedicara a la gobernanza de la Comunidad de Madrid según los principios liberales que dice proteger y que incluyen más que la celebración de rejas. .abierto. La ley de Telemadrid tiene un sabor más antiliberal que Orban, que los coreligiosos de Ayuso en el Parlamento Europeo se niegan a condenar por sus leyes homofóbicas, con la honorable excepción de Esteban González Pons.

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