Ricky Rubio se vuelve a poner la camiseta de España | Baloncesto | Deportes

Ricky Rubio ya está de vuelta. Así lo aclaró el seleccionador español, Sergio Scariolo, que citó al base para esta ventana de fechas FIBA, donde España -que se concentra en Zaragoza el 19 de febrero- se medirá el día 22 a Letonia y el 25, ya en Charleroi, contra Bélgica. Dos duelos de la fase de clasificación del Eurobasket 2025 y un paso de gigante para el jugador, que en verano abandonó la concentración de la selección española justo antes de comenzar el Mundial porque su mente, dijo, se fue a un lugar oscuro. Después renunció seguir en los Cleveland Cavaliers de la NBA. Tomado un tiempo de asueto para recobrar su salud mental, Ricky se animó hace un par de semanas a entrenarse primero y a firmar después por el Barça, todavía sin estrenarse. Cosa que sí que hará con España. “No sabemos cuánto, pero seguro que algo sí”, confirman desde la federación española.

Tras varias conversaciones con Scariolo, Ricky se animó y decidió volver donde lo había dejado. “Me dijo que le gustaría que su primer partido oficial fuera con la selección”, explicó el técnico al dar la lista de convocados; “fue emocionante; yo estaba en el hospital con mi madre. Le dije que dimensione las expectativas, que no espere ser el del MVP del Mundial de 2019. Eso requiere tiempo. Hay que tener mucha prudencia y paciencia”. Cosa que desde el entorno del jugador, aseguran, tiene claro.

“Llevo semanas dándole vueltas y tras otras tantas trabajando mente y cuerpo, me veo con ganas y fuerza para ver cómo reacciono con un balón en mis manos”, señaló Ricky hace un par de semanas en las redes sociales para anunciar que se vestiría de corto con el Barcelona. Solo para probarse, para entrenarse, para coger sensaciones y ver cómo respondía. “Ríe, se lo pasa bien y es realmente bueno”, descifran desde los pasillos del Palau Blaugrana; “tenerlo con nosotros es sumar”. Lo mismo entendió el base, que hace unos días estampó su firma en un contrato con el Barcelona. Era un por si acaso, un rúbrica no vinculante, pues el jugador no se comprometía a jugar pero sí a intentarlo. “Anteponemos la salud mental de Ricky a cualquier aspecto deportivo. Si quiere y puede, nosotros estaremos encantados. Pero es un caso especial y tiene que hacer lo que realmente sienta y desee”, apuntaban desde el club azulgrana. La exigencia del contrato, en cualquier caso, venía porque se acababa el límite de la fecha de inscripciones para la Euroliga y, en el caso de que Ricky quisiera jugar, debía estar inscrito.

El Barcelona entonces le hizo un contrato hasta final de temporada -”no ha trastocado la caja y entra dentro del presupuesto”, admiten ahora de las oficinas del Camp Nou-, pero se llegó al acuerdo de que el jugador no cobraría hasta que no empezara a competir. El dinero, por una vez, no era un problema. “El planteamiento era probarse, entrenarse y entrar en dinámica de equipo, además de que disfrutara de su deporte”, apuntan desde el círculo de Ricky. El Barça aceptó con ganas y esperanza, situación que se ha multiplicado ahora. “Ricky puede jugar con la selección si es lo que quiere. Decide él y estaremos felices”, conviene una voz autorizada del Palau, que entiende que el base quiere regresar donde lo dejó y además en encuentros que presumiblemente no serán demasiado exigentes. Su vuelta a la competición, añaden, es otro paso más para que, ahora sí, también se anime a jugar con el Barça en encuentros oficiales. “Pero si después de estos partidos con España no quiere, pues no quiere. Ya sabe que le apoyamos en todo”, rematan desde el club azulgrana. Ricky, en cualquier caso, ya calienta.

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