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Pensiones: El aumento de la inflación aumenta la presión para aumentar aún más los salarios de los funcionarios y jubilados | Ciencias económicas

Un hombre vierte gasolina en su coche en una estación de servicio de Madrid.
Un hombre vierte gasolina en su coche en una estación de servicio de Madrid.Carscar Cañas / Europa Press

Los precios subieron un 4% en septiembre, según reveló este miércoles el Instituto Nacional de Estadística (INE), experimentando su mayor salto desde el mismo mes de 2008, cuando la quiebra de Lehman Brothers desató la mayor crisis financiera del siglo. Abandonada por la vía roja marcada en los últimos nueve meses de 2020, la curva ascendente se prolonga por séptimo mes consecutivo en el contexto de la recuperación del consumo, la escasez de algunos suministros y la subida de los precios de la electricidad y los combustibles.

El aumento del costo de vida no solo hace agujeros en la canasta de la compra, sino que también afecta elementos relacionados con las fluctuaciones del IPC, como las pensiones, y presiona el aumento de los salarios de los funcionarios. Una situación que genera fricciones entre ministerios y abre un nuevo frente en el debate entre miembros del Ejecutivo sobre el diseño de presupuestos para 2022, luego de esta semana las diferencias en las medidas fiscales y la ley de vivienda eran evidentes. La segunda vicepresidenta Yolanda Díaz ya advirtió que los proyectos de ley van a hervir.

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El ministro de Seguridad Social, José Luis Escrivá, defendió este jueves en el Congreso un proyecto de ley que contempla su reforma previsional y tiene uno de los puntos centrales del matrimonio con el índice de precios al consumidor. Los parámetros establecidos para limitar esta adecuación generan inconsistencias entre los Ministerios de Seguridad Social y Hacienda -tanto en manos del PSOE- como con Unidos Podemos en cuanto a qué parámetro tomar para realizar el ajuste.

Desde el departamento de Escrivá, describen con detalle que el proyecto de ley menciona el aumento de las pensiones en función de la inflación media recaudada «en los 12 meses anteriores a noviembre». Esto significa que si se aplica este cálculo se aceptará el IPC medio de diciembre de 2020 a noviembre de 2021, no la previsión para el próximo año. El Ministerio de Hacienda, por su parte, recuerda que la nueva ley de pensiones está pendiente y aún no ha entrado en vigor. United We, por su parte, se suma al Ministerio de Seguridad Social: aboga por que las pensiones se actualicen en línea con la reforma, y ​​también exige que las pensiones mínimas y las no contributivas se incrementen más que otras. Este jueves Escrivá dio por sentado que este último supuesto iría a presupuestos que son más lentos de tramitar de lo esperado por el PSOE.

La diferencia entre la elección del método de revalorización de las pensiones previsto en la reforma y el vigente no es baladí. El deflactor del PIB estimado por el ejecutivo para 2022, un indicador de inflación basado en el precio de todos los bienes producidos por un país, es de 1,5%, en comparación con un cálculo del IPC promedio de 2,1% para 2022, que el vicepresidente Calvinho no pasó la semana pasada. en la actualización del panorama macroeconómico. Este porcentaje está en línea con las últimas previsiones del banco central español y es probable que baje debido al fuerte crecimiento de los precios en los últimos meses.

Pago compensatorio

Según las previsiones de Funcas, la tasa de inflación anual media para 2021 será del 2,7%. Esto obligará al gobierno a compensar a los jubilados con una pago adicional para cubrir la subida de precio, que supondrá un coste adicional de 2.600 millones, según el cálculo realizado en base al impacto de las desviaciones elaborado por la Fundación Cajas de Ahorros. Este año será la última compensación que tenga que hacer el gobierno, ya que a partir del 1 de enero de 2022, el ajuste entrará automáticamente.

Al desacuerdo por la revalorización de las pensiones se suma otro derivado: el salario de los funcionarios. A partir de 2018, ambos aumentos van de la mano, pero aún no hay acuerdo sobre la magnitud del aumento. En el caso de los funcionarios públicos, también existe una diferencia importante con respecto a los pensionistas: no pagila que compensa el aumento del costo de vida.

Unidos Podemos proteger las fuentes que los funcionarios mantienen con poder adquisitivo, pero aseguramos que todavía no hay una cifra cerrada. El Programa de Estabilidad 2021-2024, al que se refiere el Ministerio de Hacienda, tampoco lo aclara. Esto incluye un aumento de los sueldos y pensiones de los funcionarios públicos en consonancia con la evolución de los precios, sin más detalles. «A partir de 2022 en adelante, se espera que los salarios y pensiones de los funcionarios públicos aumenten en línea con la evolución de los precios», dice el documento.

CSIF recuerda que recientemente, en una reunión con la secretaria de Estado de Asuntos Públicos, Lydia Sánchez Milán, reiteraron la pérdida de poder adquisitivo que ha experimentado el colectivo de trabajadores públicos – 2.710.405 en la última entrada – en los últimos años, y esta ha crecido a 10 %. Por lo tanto, propusieron una senda de crecimiento para los dos años restantes de la legislatura para abordar esta deficiencia. Fuentes de CSIF indican que el incremento para 2021 debería ser del 3,6% y que si no se cumple, «el gobierno enviará una mala señal».

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