Mireya Belmonte entra con suerte y maestría a la final de 400 estilos  Juegos Olímpicos 2021

Mireya Belmonte entra con suerte y maestría a la final de 400 estilos Juegos Olímpicos 2021

Mireia Belmonte llevó la bandera de la delegación española en el desfile inaugural de los juegos de la noche del viernes, y este sábado se clasificó para la final de 400 estilos, la prueba más compleja del programa de natación. Se dispusieron varios planetas en confirmación del universo más adecuado para las condiciones de los españoles. Primero, el bajo nivel de la prueba, que apenas registró 18 participantes de todo el mundo. En segundo lugar, la mala forma mostrada por los nadadores que se graduaron en esta especialidad con mejores marcas en los últimos meses. En tercer lugar, el abandono del canadiense Sidney Picram y la australiana Kaylee McCown, líder del ranking en el último año. Finalmente, un guiño de azar en forma de coordenada, para no perderse: la húngara Katinka Hosu nada hasta su calle, un referente invencible. La biomecánica de la selección española Raúl Arelano advirtió: “Mireya sólo tendrá que colocarse después de Katinka”.

Más información

Enganchada a la ola de la legendaria nadadora húngara, Mireia Belmonte ahorró energía en la serie de 100 mariposas, se esforzó por no descolgarse en 100 espaldas, se recuperó en 100 braza y terminó con un largo de crol doble. Armada con un suministro de combustible que Hosu, de 32 años, no podía consumir, Mireya salió del último turno tan ágil como un conejillo de indias. La batalla de los años 50, que se instaló en tercer y cuarto lugar, fue un homenaje a la gloria de una era que llegaba a su fin en Tokio. El húngaro, que parecía agredido, tiraba con orgullo. No fue suficiente. En el último metro le ganó su antiguo oponente. El español tocó el plato durante 4 m 35,88 seg. Era una marca poco esperada después de tres años de indulgencias. No había nadado a las 4.35 desde 2017.

La marca le permitió ir a la final en tercer lugar. Detrás de la estadounidense Emma Wayant, que hizo 4m 33.55s, y la británica Aimee Willmott, que salió a la superficie durante 4m 35.28s. Cuarta fue la japonesa Yu Ohashi durante 4 m 35,71 segundos, la quinta estadounidense Hali Flickinger durante 4 m 35,98 segundos, sexta fue la húngara Victoria Michalivari-Farkas durante 4 m 35,99 segundos y séptima Hossu durante 4 m 36,01 segundos.

Fue un completo golpe. La garra de un veterano típico, que mide sus esfuerzos, se coloca donde debe estar, y se mueve solo si es imprescindible. Mireya apenas había competido en un año. Solo una vez había caído por debajo de los 4,40 minutos, en junio en el Seven Hills Rally: hizo 4,39 y dio esperanzas. Incluso con esta estimación, en 2021 la FINA registró a los 17 nadadores más rápidos. Ahora, tras la clasificación, la española pone su marca como la decimotercera, pero a un paso de la medalla.

A veces, la natación incorporada tampoco es un deporte lineal. En 20 oportunidades a lo largo de su vida, el nadador badalona completó las 400 brazadas más rápido que en Tokio. Con la marca de su mejor verano, 2013, se aseguraría el oro en una prueba prácticamente medio vacía. La final se jugará este domingo a partir de las 3:00 horas en España. Dadas las condiciones, tan saludables, quién sabe si el destino conserva el penúltimo homenaje a Mireya Belmonte.

Suscríbete aquí a nuestro boletín especial de los Juegos de Tokio

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *