Milanesas a la napolitana  Recetas El Comidista EL PAÍS

Milanesas a la napolitana Recetas El Comidista EL PAÍS

Las fragancias tienen la capacidad de transportarnos a otros lugares. Sin embargo, esta receta es más falsa que “No hablo con nadie más” en tu coqueteo de Instagram: aunque su nombre e incluso sus ingredientes te llevan a Italia, lo cierto es que este manjar es de Buenos Aires. La cultura argentina y parte de su gastronomía beben directamente del italiano, consecuencia de la inmigración al país de Assad o las Empanadas de los años 60 del siglo XX. Hoy Argentina tiene la mayor comunidad de italianos fuera de su país y se cree que tiene entre veinte y veinte años. Treinta millones de argentinos – 50-60% de la población – son descendientes de estos migrantes.

Sin embargo, debo admitir que hace un tiempo, cuando mi amigo Jordi Sarion regresó de su intercambio de estudios en Buenos Aires y descubrió esta receta para mí, también cometí el error de moverme conmigo. Duomo de Milán. O fue hasta Piazza del Plebiscito de Nápoles? Sin embargo, lo cierto es que esta receta -aunque nace al otro lado del lago- combina lo mejor de la tradición culinaria del norte y sur de nuestro país vecino, con permiso del Mediterráneo. Milán proporciona la base, es decir, ternera empanizada, que recuerda a la conocida cotoletta: carne empanizada, generalmente ternera, frita en mantequilla. Nápoles, por su parte, pone en su apogeo la tradición gastronómica italiana: pasta de tomate (salsa de tomate) y mozzarella de búfala, la base de su pizza más tradicional: Margarita (de ahí la receta también se conoce como “Milanesas a la pizza”). La principal diferencia entre la carne de empanada argentina es que se fríe en aceite.

Una de las razones que me empujó a compartir esta receta es mi pasión por los gustos italianos, y la segunda – aquí viene otro reconocimiento – es que soy una de las estudiantes que vive en un piso compartido, donde – con permiso de pasta – frito La comida, el queso (derretido) y la salsa de tomate son una religión, una especie de semidioses que habitan indefinidamente nuestros armarios y refrigeradores. Lo cual, como verá, no necesariamente contradice una buena nutrición.

Aunque la receta que compartiré es bastante fiel a la original, sigue siendo un plato que admite muchas variaciones. Empezando por la carne: elegí ser fiel a la tradición de usar ternera, pero también quedan muy ricas con filete de cerdo y puedes intentar hacerlas en su versión vegetariana con berenjena o proteínas vegetales como el seitán. Para la salsa de tomate, utilicé esta ultrarrápida, que publicamos el año pasado, pero puedes usar perfectamente la receta de tu abuela o, si te pega la pereza, elegir una salsa de tomate industrial de calidad. Si el combinado tomate frito-gratinado no te alcanza, también puedes añadir un trozo de jamón cocido entre la salsa y el queso o terminar el juego con unas alcaparras o aceitunas finamente picadas. En resumen, y rezando para que no me prohíban entrar a Buenos Aires, puedes hacer tantas versiones como tu imaginación te permita.

Como guarnición espaguetis alla bolognesa -No entiendo muy bien por qué- son acompañantes habituales de las milanesas en muchos restaurantes, pero si no quieres complicarte demasiado las cosas, puedes aprovechar que ya has encendido el horno para haz estas papas rústicas de nuestra editora Mònica Escudero. Y ahora, ¡cocinemos!

Dificultad

Para estudiantes universitarios en exámenes.

Ingredientes

Para 2 personas

  • 4 filetes de ternera de unos 100 g cada uno
  • Pan un poco
  • 2 o 3 huevos medianos
  • 300 g de salsa de tomate
  • 2 bolas de mozzarella de búfala (uno, si es grande, alrededor de 250 o 300 g en total)
  • Parmesano (opcional)
  • Pimienta molida (opcional)
  • Albahaca seca (opcional)

preparación:

  1. Abra la mozzarella hasta la mitad y colóquela en un colador para escurrir el exceso de suero.
  2. Precaliente el horno a 220 grados, calentando hacia arriba y hacia abajo.
  3. Mezclar el pan con un poco de albahaca en polvo y pimienta negra, batir los huevos y batir los filetes (me gusta darle un doble empanado para conseguir una masa más consistente, en este caso usar tres huevos).
  4. Freír los filetes en aceite caliente y dejar escurrir el exceso de grasa sobre el papel de cocina absorbente.
  5. Colocar los filetes en una bandeja de horno sobre papel de horno, untar encima una base de salsa de tomate, añadir la mozzarella rallada (con las manos, nunca con cuchillo) y terminar el juego con un poco de albahaca en polvo. Si eres un gran fanático del queso, puedes rallar un poco de grana encima.
  6. Hornee a 220 grados con calor en la parte superior durante unos tres o cuatro minutos o hasta que el queso se derrita. Hay que estar pendiente y retirarlo en cuanto cubra para que no pase la punta de la carne. Sirve inmediatamente con la guarnición deseada.

Si haces esta receta, comparte el resultado en tus redes sociales con el hashtag #RecetasComidista. Y si le sale mal, reclame al defensor del chef enviando un correo electrónico a defensoracomidista@gmail.com

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