La empresa que gestionará la Operación Chamartín ha perdido 4,3 millones en el año en que se aprobó el proyecto |  Ciencias económicas

La empresa que gestionará la Operación Chamartín ha perdido 4,3 millones en el año en que se aprobó el proyecto | Ciencias económicas

Vista aérea del terreno de la urbanización madrileña Nuevo Norte en una imagen de 2019ÁLVARO GARCÍA

Distrito Castellana Norte (DCN), la empresa propiedad de BBVA, Constructora San José y Merlin Properties, responsable del desarrollo urbanístico de Madrid Nuevo Norte, recibió buenas noticias en 2020, aunque hasta el momento no se ha trasladado a sus informes anuales, que se presentó recientemente en el registro mercantil. En ellos, la compañía reporta pérdidas del ejercicio de 4,3 millones de euros, un 11% menos que las pérdidas de 4,9 millones de 2019. El resultado antes de impuestos (la sociedad está sujeta a un régimen de consolidación fiscal con el grupo BBVA, su matriz) también fue negativo en 6 millones, uno menos que el año anterior.

Más información

Pero la continuidad en grandes números no refleja la importancia que tuvo para la empresa el año pasado. Tal y como se refleja en la parte explicativa de las cuentas anuales, a 24 de julio de 2020. Diario Oficial de la Comunidad de Madrid Se ha completado el último trámite de puesta en marcha de Madrid Nuevo Norte, uno de los mayores proyectos urbanísticos de Europa. También conocida como Operación Chamartín, en relación a la estación, cuyo terreno tiene su origen en todo un plan inmobiliario para la zona norte de la capital, que incluye 2,6 millones de metros cuadrados (imagínense más de 900 campos de fútbol juntos), quedó pegado de su primeras etapas en 1993. Fue en este año que se creó DCN, entonces bajo el nombre de Desarrollo Urbanístico Chamartín SA. Tras la luz verde del Concejo Municipal y el gobierno regional “no existen circunstancias que impidan que el proyecto actual se complete dentro de los cronogramas para la implementación de cada una de las fases”, indicaron los informes anuales 27 años después.

Un paso demasiado decisivo para no verse reflejado en las actividades de DCN. Las cuentas, por ejemplo, reportan un incremento significativo de 321.490 € en inmovilizado intangible en el apartado de aplicaciones informáticas. “Las adquisiciones reportadas en el ejercicio 2020 bajo este epígrafe están ampliamente en línea con software para la gobernanza urbana ”, afirma el informe anual. En el stock, donde la compañía estima sus terrenos y parcelas en casi 125 millones de euros, ha realizado unos costes de casi 7 millones en 2020 por “estudios técnicos, alquiler de instalaciones, honorarios de arquitectos, ayuntamientos y abogados” y “gastos de personal”. , relacionado con el nuevo proyecto de modificación del plan maestro, un paso necesario requerido por el ayuntamiento para la aprobación final de la operación, aunque esto no se libró de retrasos posteriores.

Expansión de la fuerza laboral

El apartado de personal, precisamente, es uno de los que registra los cambios más significativos. La fuerza laboral aumentó de 45 a 55 personas, y los costos aumentaron de 5 millones en 2019 a 6.5 millones el año pasado. Sin embargo, la alta dirección recibió una compensación menor que en el año anterior, ya que pasó de 2,4 millones a 1,8 millones. Así como las retribuciones y dietas del consejo de administración, compuesto íntegramente por hombres, descendieron de 661.490 euros en 2019 a 250.000 euros el año pasado. El capítulo de gastos también incluye más de 764.000 € para el alquiler de la planta y oficinas comerciales, así como para el alquiler de fotocopiadoras y vehículos. Y las provisiones a corto plazo de 7,5 millones para atender una reclamación de la Dirección General de Tributos de la Comunidad de Madrid, que provocó una larga disputa en los tribunales, finalmente resuelta el pasado año.

DCN cerró 2020 con un capital social de 175,9 millones de euros, tras una ampliación de capital de casi 8 millones, aprobada a finales de año. Esto no modificó el porcentaje de participación de los tres socios de la compañía, siendo BBVA la mayoría (75,5%), por delante de Merlín (14,5%) y Constructora San José (10%). Los eventos posteriores incluyen una nueva prórroga, acordada este año por 20 millones, que fue aprobada por la junta de accionistas, así como los informes anuales, el pasado mes de mayo.

Los proyectos de ley incluyen la convocatoria de este encuentro, en el que aparece el único indicio tangencial de la batalla que libran los tres socios por el control de la empresa. BBVA, con su abrumadora mayoría de controles, incluyó en el orden del día una modificación de los Estatutos Sociales, que elimina el derecho preferente a adquirir socios en caso de venta de acciones a un tercero. Merlín, que compró su participación en San José en 2019 y nunca ocultó su interés en expandir sus posiciones (para lo cual la adquisición preferencial es una gran ventaja), se asoció con la constructora para llevar este cambio a arbitraje y solicitar medida cautelar.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *