Inflación: El precio de la energía sube en la OCDE al ritmo más rápido desde septiembre de 2008 |  Ciencias económicas

Inflación: El precio de la energía sube en la OCDE al ritmo más rápido desde septiembre de 2008 | Ciencias económicas

Una mujer pone gasolina en su coche en Madrid el 17 de junio.A. Pérez La Meca – Europa Press / Europa Press

Los crecientes costos de la energía continúan siendo un importante catalizador de la inflación en todo el mundo. La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) dijo el lunes que los precios aumentaron un promedio de 3.8% entre sus miembros en mayo. Y cita un factor como clave: los precios de la energía subieron un 18,6 por ciento, su tasa más alta desde septiembre de 2008, justo antes del colapso de la Gran Recesión.

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El impacto de la subida de la energía se seguirá sintiendo en los próximos meses, ya que el petróleo ha seguido subiendo desde entonces, con el brent europeo por encima de los 76 dólares, un 10% por encima de los casi 70 dólares de finales de mayo. El choque entre Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos dentro de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) para aumentar la producción este año y el próximo aumenta la incertidumbre y amenaza con causar más aumentos de precios si las posiciones se fortalecen.

Entre las economías más grandes, Estados Unidos está lejos del país con las presiones inflacionarias más fuertes. Los precios subieron un 5% en mayo, lo que provocó los votos de halcones – Los que ocupan los puestos más difíciles, los más Ortodoxo-pidiendo el retiro de los principales incentivos utilizados por la Casa Blanca y obligando a la Reserva Federal a actuar para evitar un sobrecalentamiento excesivo: adelantó varios meses -hasta finales de 2023- su pronóstico de la primera subida de tipos de interés.

El incremento en Alemania, el país europeo donde tradicionalmente la inflación ha sido percibida de forma más negativa por sus líderes, es la mitad menos del 2,5% en Estados Unidos, tras cinco meses consecutivos de avance debido en parte a la decisión del gobierno alemán de retirar el IVA a Fomentar el consumo durante una pandemia. Con la excepción de Japón, donde siguió siendo levemente negativo, a pesar de la abundante liquidez inyectada al sistema, la subida de precios fue generalizada en mayo. En España aumentaron un 2,7%, su nivel más alto en cuatro años, y en la zona del euro un 2%. En otras grandes economías europeas, como Francia (1,4%) e Italia (1,2%), la apreciación es más limitada.

Aunque la energía siempre aparece en primer lugar, hay otras variables en la ecuación. Las materias primas como el cobre y el hierro han alcanzado niveles récord, y el auge de la demanda mundial ha provocado cuellos de botella en las cadenas de suministro y una escasez de chips necesarios para fabricar automóviles, consolas de juegos, teléfonos, computadoras o equipos médicos. Y reducir la oferta suele implicar un aumento de precio. Además, los ahorros ahorrados durante una pandemia, cuando las restricciones sofocan el consumo, comienzan a circular, especialmente en países que se encuentran en una fase de recuperación más avanzada, como Estados Unidos.

Agosto de 2002

Teniendo en cuenta solo la inflación subyacente, que excluye los elementos más volátiles (energía y alimentos), los precios subieron en promedio en los 38 países de la OCDE un 2,9% en mayo frente al 2,4% de abril. Es necesario remontarse a agosto de 2002 para ver estos umbrales que superan el objetivo del 2% establecido por los principales bancos centrales.

En un comunicado, la OCDE recordó que este fenómeno también se había dado en algunos países que no pertenecían a su club. En casos como Argentina (aumento de precios del 48,8%), estratosférico pero también fuerte en Brasil (8,1%) Rusia (6%), Arabia Saudita (5,7%), India%) o Sudáfrica (5,2%). Aunque China salió de la crisis pandémica mucho más rápido, también evitó una inflación del 1,3% en mayo.

Una vez que se ha examinado el auge de los precios, hay dos puntos de vista contradictorios sobre la escala del problema. El primero, compartido por instituciones como la Reserva Federal y el Banco Central Europeo, minimiza los peligros de la inflación, apunta a su carácter temporal y lo atribuye en parte al efecto comparativo de 2020, cuando los bloqueos llevaron a precios más bajos. La segunda tesis, defendida por halcones, describe un escenario mucho más siniestro de inflación sostenida en el tiempo y están pidiendo a los bancos centrales cambios en la política monetaria para frenarla.

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