Foro Ecoembes: El consumidor quiere marcas comprometidas  Negocio

Foro Ecoembes: El consumidor quiere marcas comprometidas Negocio

De izquierda a derecha, Jaume Miquel, presidente y consejero delegado de Tendam; Christina Monge, asesora ejecutiva de Ecodes; Oscar Martin, director general de Ecoembes; Narcís Roura, CEO de PepsiCo en el suroeste de Europa y Manuel Guerrero, CEO de la Circular Economy Foundation.Santi Burgos

La economía circular está de moda. La recuperación de residuos, la prolongación de la vida útil del producto y la reducción del consumo de materias primas ha tenido un ritmo vertiginoso. En el proceso de recuperación económica, la fórmula de reutilización, reparación y reciclaje (que en su sentido más amplio incluye rediseño, reducción, renovación y recuperación) se presenta a muchas personas y organizaciones como un gran aliado para alcanzar las metas de desarrollo sostenible (ODS ).)), entre las que se encuentra la lucha contra el cambio climático. Y sobre todo, se ha convertido en la vanguardia de las estrategias del mundo empresarial ante una ola de consumidores e inversores que buscan solo marcas comprometidas con el planeta.

“Las empresas llevan mucho tiempo confiando en la sustentabilidad, no es cuestión de ahora”, dijo Oscar Martin, CEO de Ecoembes. El reto actual es darle al factor medioambiental la misma importancia que a cualquier otra variable que afecte directamente al negocio, explicó Martín durante un evento organizado por EL PAÍS y patrocinado por Ecoembes. “Si internalizamos el coste de utilizar recursos escasos, la cuenta de resultados cambia significativamente”, admitió Christina Monge, asesora ejecutiva de Ecodes, politóloga y profesora de sociología de la Universidad de Zaragoza, durante su intervención en la reunión del año pasado. titulado El papel estratégico de las empresas en la economía circular después del siglo XIX.

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Cambiar el modelo actual (basado en producción, compra, uso y eliminación) requiere acciones concretas. El problema es “la supervivencia de la estructura financiera de la empresa”, admitió Jaume Mikel, presidente y director ejecutivo de Tendam, una empresa de moda propietaria de Cortefiel, Springfield y Women’secret. Según el directivo, el mundo inversor se ha dado cuenta de que el futuro pertenecerá únicamente a las empresas responsables. “Este mecanismo de depresión acelerará significativamente la transformación de las empresas”, agregó. En los últimos años, la inversión socialmente responsable ha ganado popularidad. En la actualidad, el 65% de las sociedades gestoras que operan en España dispone de fondos que cumplen criterios de sostenibilidad y otro 29% está en proceso de construcción, según un reciente análisis del Observatorio Inverco.

La inversión sostenible ya no es una moda pasajera. Vino para quedarse. Y con eso viene la presión de los ciudadanos que buscan marcas de referencia que se preocupen por el planeta. “Los empleados no querrán trabajar en empresas que no sean sostenibles. Los consumidores no querrán comprar productos que no demuestren que realmente respetan y tienen una agenda ambiental clara … son terriblemente exigentes “, dijo Narcis Rura, CEO de PepsiCo en el suroeste de Europa. Para Manuel Guerrero, director ejecutivo de la Fundación Economía Circular, la pandemia es un punto en esta transformación. “La debilidad de un sistema nos ha puesto sobre la mesa”, dijo en la reunión.

Guerrero destacó que la gran falla del sistema tiene un nombre: un remanente. “La eliminación de residuos nos acercará o acercará más a la circularidad … porque producimos, utilizamos y eliminamos los excedentes. Hasta que revertimos esto, el cambio será imposible “, dijo. Para dar este paso, es necesario realizar una nueva clasificación de R conocidas (reutilización, reparación, reciclaje, rediseño, reducción, renovación y recuperación), dijo Martín de Ecoembes. “El reciclaje debe acabarse”. En este sentido, el compromiso de la organización medioambiental es el ecodiseño. “Productos de ecodiseño antes de su comercialización; más del 70% de los costos ambientales de cada producto se pueden evitar en esta etapa ”, agregó.

La economía circular representa solo una pequeña parte del PIB: el 8,5%, según el responsable de Ecoembes. Pero su potencial es enorme. La Fundación Ellen MacArthur, el Foro Económico Mundial, la Comisión Europea y la Agencia Europea de Medio Ambiente coinciden en que la economía circular generará oportunidades económicas y comerciales que permitan la creación de nuevos puestos de trabajo y profesiones. Los escenarios y previsiones muestran que para 2030 se puede generar un nuevo aumento del PIB europeo en un 0,5% e incluir 700.000 nuevos puestos de trabajo en la región. El tiempo para la acción es ahora.

“Tenemos la próxima generación de fondos por delante. Nunca más habrá una oportunidad de este tipo “, dijo Mikel de Tendam. Hay un tsunami de recursos sobre la mesa: 72.000 millones de euros de la Unión Europea en subvenciones no reembolsables y 68.000 millones de euros en préstamos. Un total de 140.000 millones durante los próximos seis años, de los cuales el 37% se destinará a temas de transición ambiental. “Pero el 100% de los fondos deben adherirse al principio de no dañar significativamente los problemas ambientales”, dijo Monge de Ecodes. “Es hora de pasar de las musas al teatro”, aseguró.

No hay alternativa

“Es cierto que no hay alternativa, se nos acaba el tiempo”, agregó Martin. Según el experto, la humanidad vive como si tuviéramos 1,75 planetas para seguir produciendo y consumiendo de forma “derrochadora”. “Es necesario aumentar la urgencia. El desafío es titánico y todos debemos involucrarnos ”, agregó Rura de PepsiCo. El directivo dijo que la transformación del modelo es posible. “Cuando veo los esfuerzos que se están haciendo para desarrollar más de una vacuna covid, creo que podemos marcar la diferencia”. Pero para lograrlo es necesario seguir avanzando en la sensibilización, pero sobre todo en la educación ambiental.

El objetivo principal es comenzar a brindar información sobre el medio ambiente desde una edad temprana y continuar durante todo el proceso de aprendizaje del estudiante hasta que llegue a la universidad, dijo Guerrero de la Fundación Economía Circular. Solo así se generarán nuevas necesidades de consumo y producción, que conducirán a la búsqueda de perfiles innovadores, como ingenieros expertos en ecodiseño. Sin duda, la educación es fundamental para la creación de una economía circular. “Debe estar en la ecuación”, concluyó Martin.

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