El Atlético gradúa al Barça, que no tiene nada  deporte

El Atlético gradúa al Barça, que no tiene nada deporte

Hay partidos imposibles. Como el que quería jugar el Barça en el Metropolitano. Allí aparecieron los de Koeman con una posición plana en ataque y con un sector defensivo desde el flanco derecho, que fue un desagüe. El campeón aprovechó que con Joao Félix como bandera y el gancho de Lemar y Suárez mandaron al infierno a los culés, tan cegados en un gol que no acosan como en otro, que no defienden. Tocar con tacto, paso a paso no es suficiente. Barça, que no tenía nada. Hoy, ni patear ni tapar. Simplemente juega a la ligera con la pelota.

Atlético

2

Oblak, Savic, Jimenez, Mario Hermoso (Felipe Monteiro, min.80), Marcos Llorente, Lemar, Carasco (Renan Augusto, min.80), Coque, De Paul (Tripier, min.45), Joao Felix (Corea, min 71) y Luis Suárez (Griezmann, min.71)

0

Barcelona

Ter Stegen, Piqué, Ronald Araujo, Serginho Dest (Clement Lenglet, min.85), Oscar Mingesa (Luuk de Jong, min.74), Busquets, Frankie De Jong, Pablo Paes Gavira (Ricard Puig, min.74), Coutinho (Ansu Fati, min.63), Nico González (Sergi Roberto, min.45) y Depay

Metas 1-0 min 22: Lemar. 2-0 min 43: Luis Suárez.

Árbitro Cesar Soto Grado

Tarjetas amarillas Pablo Paes Gavira (min.19), De Paul (min.45) y Coque (min.77)

El Barça llegó al Metropolitano -por fin lleno- con el impactante supuesto cambio en la vigencia de Laporta para el Cuman, amparado en el palco con el lema de Cruyff, Jordi. Pese a la evidente armonía, el técnico no selló el 4-3-3, que tanto gusta al presidente porque este Barça carece de extremos. Y no atrajo a Ricky Puig, la mirada del presidente, sino a cadetes como Gavi y Nico. Alineación con ningún otro delantero, salvo con Memphis, a quien no le gusta marcar en el área, sino moverse por la periferia.

Faltan tantas metralla del equipo azulgrana como quedan el Atlético. Un destacamento ofensivo controlado por Simeone, esta vez inclinado hacia Joao Félix en detrimento de Griezmann. Todo un acierto. El astuto portugués se lanzó a la izquierda y se armó en Araujo y Mingesa, descarriado y vulnerable, sin que Coeman corrigiera nada. Desorientados, los españoles dejaron a los uruguayos con tirachinas sometidos a un duelo de esgrima con Joao Félix. Desastre para el Barça, lesionado desde esta orilla una y otra vez. De esta forma, el portugués maniobró bien durante toda la noche para conectar con Suárez, y él con Lemar, de forma vigorosa durante todo el partido. El francés se precipitó contra la red de Ter Stegen con un lateral visitante flojo. El rojiblan no necesitaba para nada a Lorente, fuera del plano de la derecha. La colada estaba del otro lado.

El Atlético para explotar la vena Minguez engañada por Carasco cuando los fuegos artificiales eran asunto de Joao Félix y Lemar. El Barça a darle un palo al balón en zonas templadas, falta ya que tiene golpe y profundidad. Tanto es así que nadie fue más tajante que Coutinho, generalmente destrozado. Un disparo del brasileño atravesó la falange. Preludio de otra jugada de Joao Félix, seguida de la del primer gol, que Luis Suárez no remató con un pelo de 2 a 0. Los chicos de Simeone se refugiaron en su propio campo sin dolor, sin sobresaltos por la pulcritud de Nico. y Gavi. Fútbol armonioso, pero sin punto final. No hay baraja en este Barça sin Dembélé, Kuhn y hasta ahora solo gotea de Ansu. De Jong, Luuk, se filmó en Lisboa.

Mientras el equipo de Koeman seguía con su mesa redonda lejos de Oblak, el equipo de Cholo solo tuvo que llamar a João Félix, y Mingueza y Araujo perdieron la cadena. Dicho y hecho. Otro rastreo. El portugués puso en órbita a Lemar, que incluyó a Suárez frente a Ter Stegen. El objetivo es el hijo del uruguayo, profesor de la zona. Echó una mirada panorámica y corrigió el disparo entre el portero alemán y Piqué, que intentó sin éxito tapar la puerta debajo del larguero.

Koeman no intervino en el descanso para cerrar una ruidosa huida por detrás. A cambio, retiró a Nico para darle el tema a Sergi Roberto con Busquets. Simeone quiso activar a Lorente y lo adelantó con la salida de Tripier por el ya advertido De Paul. Nada cambió la trama, aunque el Atlético perdió la ligereza. Ocurre que el Barça sigue su marcha hacia la nada, vacía por completo su ataque y sin que los volantes penetren en el radar de Cloud. Solo Coutinho, lanzado por Gavi, cuyos 17 años contradicen a un futbolista con huesos y personalidad. El portero esloveno bajó la persiana a Coutinho, que ya fue reclamado desde el banquillo para probar con el jingle de Ansu Fati, hoy enseña al Barcelona. Varias de sus acciones finalmente trastornaron algo en el Atlético, cada vez más encapsulado, cada vez con menos tráfico que Joao Félix y Lemar. Simeone advirtió que con su abundancia de personal había logrado contratar a Coria y Griezmann, cuyas piernas estaban atadas en campo abierto con el argentino. La revancha se limitó a Suárez. Fue lo mismo. El partido quedó condenado desde el primer acto cuando el Barça dio un paseo a Joao Félix. Sus insultantes dificultades pueden justificarse. Esto es lo que tiene. Pero no corrija cuando el sector de defensa es tan vulnerable. Veremos si Laporta realmente soporta detenerse en la ventana de selección y rastrear el tiempo en el mercado.

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