Covid-19: el trabajo pierde fuerza en cara a cara  Ciencias económicas

Covid-19: el trabajo pierde fuerza en cara a cara Ciencias económicas

Una madre ayuda a sus hijos con los deberes mientras trabaja en una comunidad de la Comunidad de Madrid.Carlos Rosilo

Si con el cierre de oficinas por el coronavirus, la vivienda particular se ha convertido en un nuevo trabajo para miles de empleados, un año y medio después de la aparición del teletrabajo, el fenómeno empieza a acabar. Según los datos recogidos en su último informe a Red.es, empresa pública del Ministerio de Economía y Transformación Digital, en el segundo trimestre de 2021 solo el 9,4% de los empleados trabajaba habitualmente desde su domicilio particular. Es decir, más de la mitad de los días de su jornada laboral. Esto supone un descenso de casi un punto respecto a los registros del mismo período de 2020 (10,3%) y de casi dos puntos respecto a los del trimestre anterior (11,2%).

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En el segundo trimestre de 2020, más de tres millones de personas trabajaban a distancia desde casa, lo que dio un giro inusual en los registros de esta modalidad en el año anterior: solo era del 4,8% (951.800 personas) para representar cuatro veces su tamaño (16,2 %). A partir de ese momento, el teletrabajo alcanzó los niveles más altos de su historia, aunque el número de teletrabajadores comenzó a disminuir gradualmente en los siguientes trimestres. Entre el segundo y el cuarto trimestres, el empleo remoto perdió dos veces su representatividad, alcanzando el 9,9% al final del año.

Sin embargo, 2021 comenzó con presión por esta nueva fórmula (11,2%), aunque tres meses después cayó a su nivel más bajo (9,4%). Sin embargo, esta cifra sigue siendo el doble de la que existía antes del bloqueo.

Estas estadísticas pueden llevar a la idea de que el teletrabajo pierde fuelle y, si bien es cierto como primera forma de empleo, los datos de Red.es sobre aquellos trabajadores que trabajan menos de la mitad de la jornada muestran que esta fórmula híbrida (con mayor representación del presencial presencial) ha aumentado significativamente desde el segundo trimestre de 2020. En ese momento, el 2,9% de los empleados trabajaba menos de la mitad de su tiempo de trabajo, y un año después este volumen se ha duplicado casi el doble. Los registros del segundo trimestre de 2021 fijaron el volumen en el 5,3%, una décima menos que en el primer trimestre.

Más mujeres que hombres

El estudio también divide los datos por género y concluye que el empleo a distancia es mayor entre las mujeres que entre los hombres. En el segundo trimestre de 2021, el 10% de las mujeres trabajaba regularmente en telecomunicaciones (más de la mitad de los días); mientras que el 8,9% de los hombres lo hizo. Este comportamiento se repite entre quienes dedican menos tiempo a su jornada laboral, aunque con un margen menor: el 5,3% frente al 5,2%.

Distribuido por edades, en los diferentes grupos de edad analizados se observa una disminución del empleo del teletrabajo en el segundo trimestre de 2021. Los grupos de personas que más trabajan desde sus domicilios particulares son los que tienen entre 35 y 40 años (10, 3 %), seguidos de los de 25 a 34 años (9,9%).

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La fórmula del teletrabajo ha sido utilizada por muchas empresas como una forma de mantener la eficiencia, mientras que la salud continúa comprometiendo el funcionamiento normal de las actividades diarias. Su ubicación en diferentes puntos del país ha dado lugar a cálculos diferentes entre comunidades, aunque salvo contadas excepciones todas han disminuido en su aplicación.

Madrid sigue siendo la comunidad en la que un mayor porcentaje de ocupados trabaja desde casa en el segundo trimestre de 2021 (18,7%), aunque esta cifra desciende tres puntos respecto al trimestre anterior (21,6%). Las distancias aumentan aún más si nos fijamos en el segundo trimestre de 2020 (26,6%). Detrás de Madrid está Cataluña (11,1%), que cae cuatro puntos respecto al trimestre anterior; y Asturias está en el podio (8,7%), con dos puntos menos (11,2%). Solo Melilla (del 6,2% al 7%) y Aragón (del 6% al 6,2%) han mejorado sus registros anteriores.

En casi todas las comunidades autónomas, el teletrabajo es más habitual entre las mujeres que entre los hombres de forma habitual. Madrid (19%) y Cataluña (10,5%) destacan por encima de la media española (10%); mientras que los que menos presentan son Ceuta (3,21%), Navarra (4,7%), Extremadura (5%) y País Vasco (6,3%).

El estudio de Red.es concluye que las paulatinas reducciones acumuladas en el segundo trimestre de 2021 pueden predecir sucesivas caídas en los próximos trimestres, “a medida que las empresas aumenten su ritmo de teletrabajo directo”.

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