Cospedal permite encuentros a solas con Villarejo en la sede del PP  España

Cospedal permite encuentros a solas con Villarejo en la sede del PP España

El tribunal nacional, que ha sido puesto a prueba por el PP por sus sucesivos escándalos de corrupción, volvió a acoger este martes la llegada de un exlíder del partido. A las 9.53, apenas siete minutos antes de su nombramiento, María Dolores de Cospedal (exsecretaria general del partido, exministra de Defensa, ex presidenta de Castilla-La Mancha y exasesora de la Comunidad de Madrid) desfiló frente a las cámaras de televisión para sentarse frente al magistrado Manuel García-Castellón para declarar el operativo parapolicial por espionaje del popular ex tesorero Luis Bárcenas acusado por Cocina. Durante casi una hora y media de interrogatorio, el político admitió que se había reunido varias veces a solas con el comisario José Manuel Villarejo en la sede del PP en la calle Génova de Madrid, pero negó que hubiera ordenado trabajos para torpedear. El caso Gurtelcomo lo confirman diversas fuentes legales. La instructora ha programado los interrogatorios de su esposo, el empresario Ignacio López del Hierro, para el miércoles.

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Cospedal -quien respondió solo ante el juez, la fiscalía y su abogado- aclaró que fue su esposo quien la presentó a Villarejo como dueño de una consultora “muy importante” y con una “gran relación” con la prensa; exactamente en 2009, el año del brote de El caso Gurtel. Como ha añadido el exlíder del PP, López de Hierro le dijo que el comisario se encontraba realizando labores de investigación y que estaba de excedencia con la Policía Nacional, aunque de hecho estaba en activo en ese momento. La exsecretaria general aseguró que su esposo había estado en la primera reunión, pero que las otras reuniones se habían realizado a solas con el Comisionado. Reuniones que nunca estuvieron en su agenda oficial y a las que, dijo, el principal sospechoso de la trama llegó en automóvil para ingresar al edificio por el garaje.

El exlíder del PP negó rotundamente cualquier implicación en Kitchen, financiado con fondos retenidos durante el gobierno de Mariano Rajoy, y se distanció del resto de los investigados. Así para el comisionado Andrés Gómez Gordo, también conocido como Cospedin y consejero político durante su estancia en Castilla-La Mancha, dijo que “casi nunca manda” con él. En cuanto a Sergio Ríos, el conductor de Bárcenas, sorprendido como confidente tras las gestiones de Gómez Gordo, negó haber oído hablar de él hasta que estalló el escándalo. También ha recorrido distancias con Jorge Fernández Díaz, exministro del Interior, y su número dos, Francisco Martínez. El primero afirmó que su relación era con un “colega socio” con el que se había reunido en la comisión ejecutiva del PP. De Martínez aseguró que se había reunido con él solo una vez con motivo de las elecciones de 2016, en las que fue el primer candidato en las listas de la formación conservadora.

Preguntado si sabía quién era el inspector jefe Manuel Morocho, el encargado de investigar El caso Gurtel quien condenó la presión para torpedear estas investigaciones, Cospedal se limitó a decir: “Hoy sé quién es. Hace unos años, ni idea.

El exsecretario general negó que, según el juez, el PP tuviera interés en arrebatarle a Barcelona los documentos comprometedores sobre el partido y sus dirigentes, como las supuestas grabaciones de Mariano Rajoy y Javier Arenas, presuntamente acusados ​​de financiación irregular. . “La cocina no tiene nada que ver con el PP”, insistió Cospedal. “Este hombre -la política ha evitado en repetidas ocasiones mencionar a Bárcenas por su nombre- ha dado muchas versiones de lo que tenía y de lo que no, y sigue siendo un mentiroso por lo que es. También negó que ella supiera que el conductor había sido capturado o que la trama había ingresado al local de Rosalía Iglesias, esposa del ex tesorero, para robar material sensible. Para Cospedal, “esto tiene que ver con la policía”.

El juez pidió algunas anotaciones de los últimos planes involucrados en Villarejo, incluidos los referidos a José Luis Ortiz, su jefe de gabinete durante años. Así que en la nota “Orti. Problemas con el moroho ”, la popular aseguró que no sabe nada, aunque admitió que en esos meses se sintió“ indignada ”por las referencias a su marido como presunto donante en los diarios de bárcenasque reflejan la existencia de la celda b en PP durante 20 años. En la nota “Cospe está muy preocupado por 5 pagos de 200”, insistió en que no sabía a qué se podía referir. “Simplemente llegó a nuestro conocimiento entonces [verano de 2013, tras conocerse la contabilidad opaca]“Mi interés siempre ha sido aclarar las responsabilidades y que el cajero asuma su responsabilidad, que conozca la verdad”, dijo.

Dos años de investigación

Cospedal fue llevada ante la Audiencia Nacional luego de una instrucción de más de dos años, durante los cuales se fueron acumulando pruebas en su contra. El resumen está lleno de referencias al exsecretario general, a quien la Fiscalía Anticorrupción identifica como una parte más de la red de Cocina. Según sus investigaciones, tenía un “doble interés” en el éxito del espionaje de Barcelona: como secretaria general del partido y como alta funcionaria. Su nombre esta incluido los diarios de bárcenas como presunta receptora de bonificaciones y la de su marido, como donante en la casilla b del PP. De hecho, los fiscales sospechan que sus maniobras se extienden más allá de este operativo contra la ex tesorera y se remontan a 2009, cuando presuntamente realizó diversas manipulaciones para boicotear a la ex tesorera. El caso Gurtel, la investigación sobre la conspiración de corrupción liderada por Francisco Corea y que afectó directamente al Partido Conservador.

Los programas de Villarejo están llenos de supuestos contactos con Cospedal, su esposo y las personas que lo rodean. Están reuniendo no solo supuestas reuniones con la pareja – verificadas por grabaciones de audio incluidas en la causa – sino también conversaciones con Gómez Gordo y José Luis Ortiz, su jefe de gabinete durante cinco años. Este último, quien también se declaró culpable el miércoles, apareció en los cuadernos de Villarejo como otro de sus vínculos con el secretario general e incluso estuvo vinculado a supuestas entregas de dinero.

La exlíder popular, que abandonó la política luego de que se revelara en la prensa el audio de sus reuniones con Villarejo, admitió sus contactos con el comisionado, pero se negó a cometer ninguna ilegalidad. Los propios policías la mencionaron de pasada en una carta reciente enviada a la Audiencia Nacional esta semana, donde se refirió a ella en tres ocasiones. Pero no por su supuesta vinculación con Cuisine o el boicot de Gurtel, sino por un problema relacionado con la guerra de Villarejo con el CNI y como interlocutor del gobierno de Mariano Rajoy en la denominada Operación Cataluña, una campaña de embriaguez informativa alega que Estalló en el Ministerio del Interior por la llamada brigada política, con el fin de desacreditar a los principales líderes del independentismo catalán a través de presuntas denuncias policiales con graves denuncias de corrupción.

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