Airbus se prepara para cerrar la planta de Puerto Real y trasladar personal a El Puerto de Santa María |  Ciencias económicas

Airbus se prepara para cerrar la planta de Puerto Real y trasladar personal a El Puerto de Santa María | Ciencias económicas

Los trabajadores de Airbus Puerto Real protestan frente al parlamento andaluz este miércoles en Sevilla.PACO PUENTES / EL PAÍS

El grito de batalla de “Airbus Puerto Real no se cierra” se hizo eco durante meses más allá del golfo de Cádiz. Pero esto no es suficiente para evitar el fin definitivo de la planta como una decisión irrevocable, que la multinacional ya da por sentado, aunque no cuentan con el apoyo de los sindicatos. La empresa ya está preparando una hoja de ruta a largo plazo, que finalizará con el traslado de todas las operaciones de la fábrica puertorriqueña a la fábrica dedicada a la unidad militar que tiene en el vecino municipio de Puerto de Santa María. Esto se hará de dos formas: la carga de trabajo se queda en Cádiz y la preservación del empleo según fuentes de la empresa. La medida garantiza el empleo de 300 trabajadores directos de la empresa en este centro, pero deja en la oscuridad a unos 200 subcontratistas y asistentes, según sindicatos ya evaluados.

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“Es una transferencia, una consolidación de dos centros en uno”, dijo una fuente de la empresa, que evitó hablar de cierre. El gigante europeo de la aviación ya ha adelantado su intención de fusionar las dos fábricas, pero hasta ahora ha preferido mantener un perfil bajo con la intención de dar el paso en virtud de un acuerdo con el comité intercompañía, que hasta ahora ha rechazado por unanimidad. Dos semanas después, Airbus España sugirió que el proceso de transferencia “debería comenzar ahora”, incluso si el lanzamiento es unilateral. La empresa acepta que esto no será un movimiento simple, dados los procesos de producción que necesitan ser reubicados. Llevará “años”, al menos unos dos, aunque eso no supondrá ampliar las instalaciones que la multinacional tiene en El Puerto.

Desde mayo, las negociaciones entre Airbus y los sindicatos se han envenenado hasta el punto de crear divisiones entre los propios trabajadores. De hecho, la empresa afirma que su decisión no es más que la mejor adopción de una primera propuesta que fue presentada en la mesa de negociación por UGT, los comités de trabajadores de SIPA y los sindicatos – como federaciones nacionales y no como comité – en el que, además de ocupar cargos, propuso la transformación de la sede de Puerto Real en un centro de innovación 4.0, apoyado por el gobierno. Según su idea, recibieron el apoyo del Ministerio de Industria ya Airbus le gustó la idea. No sucedió lo mismo con la plantilla, que incluso eligió a la mayoría para acudir a una huelga el 21 de mayo, a pesar de que la mayoría de sindicatos la retiraron de buena fe y solo la CGT la apoyó.

Desde entonces, los dos bloques, la empresa y los sindicatos, se han alejado y se ha aprobado un calendario de movilizaciones en curso. Este miércoles, los sindicatos se manifestaron ante las puertas del parlamento andaluz. El jueves, la comisión intercompañía emitió otra declaración unánime asegurando que no permitiría que fueran “amenazados o chantajeados”. “Si hay acuerdos aceptados por la empresa, póngalos sobre la mesa”, dijeron en la misma nota, acusando a la gerencia de “comportamiento errático”. Juan Manuel Trujillo (CCOO), presidente de la comisión de Airbus Puerto Real, se refirió al comunicado y confirmó el rechazo de cualquier medida por parte de la empresa sin acuerdo. “Ni siquiera hay propuestas”, se queja el sindicalista de EL PAÍS.

Actividad disminuida

Airbus aterrizó en Puerto Real -de Cádiz- en 1988, cuando aún era Construcciones Aeronáuticas SA El primer golpe a la supervivencia de esta planta, dedicada a la unidad civil, llegó con la muerte del super-jumbo del fabricante europeo, A- 380, en febrero. a partir de 2019, ya que la fábrica puertorriqueña se encargaba de la producción de sus estabilizadores, entre otros componentes de otras aeronaves. La pandemia ha hecho el resto y ha dejado la fábrica menos de la mitad activa. La multinacional predice que por mucho que se recupere el mercado tras la crisis de COVID, la carga de trabajo llevará mucho tiempo. “No hay carga, ni se espera”, dijo la misma fuente.

Si bien el negocio multinacional es directo en su compromiso actual de mantener la carga de trabajo y los puestos de trabajo directos en la nueva ubicación, no especifica qué ocurrirá con las actividades subcontratadas, como los servicios de seguridad o limpieza, que CGT representa alrededor de 200 puestos de trabajo. Además, 25 empresas gaditanas dependen de Airbus, que genera 1.000 puestos de trabajo. La empresa garantiza que el mantenimiento del 100% de los proyectos existentes asegurará el trabajo de estas pequeñas y medianas empresas.

Una vez materializado el traspaso, o incluso antes, se convoca la operación de este centro 4.0 en Puerto Real, a cargo del gobierno, para desarrollar proyectos de investigación e innovación compartidos. Pero sin el paraguas de Airbus y las experiencias fallidas anteriores, el escepticismo sobre la propuesta del Golfo es mayor. En los terrenos aledaños del Astillero Navantia, el Centro de Producción Desarrollado, detenido cuatro años, continúa sin vida, con un propósito prácticamente similar al que ahora se le da a la agonizante planta puertorriqueña.

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